¿Cómo escoger un buen aceite de calidad? | Todo lo que debes saber



Uno de los productos más saludables de la dieta mediterránea es el aceite de oliva.

Tiene un lugar destacado en nuestra gastronomía y forma parte de nuestra compra

habitual. Proporciona un sinfín de beneficios, sobre todo para el sistema cardiovascular,

y es el ingrediente preferido para condimentar prácticamente todos nuestros platos.

Siendo un alimento tan recurrente, es de suponer que existirán infinidad de marcas en el

mercado. Y efectivamente, así es, por eso puede resultar difícil escoger un buen aceite

de calidad. ¿En qué características debemos fijarnos?

Diferencias entre aceites

Existen tres variedades de aceite de oliva: el corriente, el virgen y el virgen extra. El

aceite de oliva virgen se obtiene extrayendo el zumo de la aceituna mediante un proceso

mecánico, utilizando el prensado o la centrifugación. El aceite de oliva corriente se

somete a un proceso de refinado y el resultado se mezcla con aceite de oliva virgen

extra. Tanto el AOVE como el aceite de oliva virgen, son zumo de oliva en estado

puro, la diferencia entre ambos es su grado de acidez y la presencia de algunos defectos

como pequeñas partículas de la aceituna que han quedado sin filtrar.

Por lo tanto, el virgen extra está considerado el de mejor calidad y mejor sabor, seguido

por el virgen y el corriente, o refinado. Las recomendaciones de la OCU a los

consumidores, es que nos decantemos por la calidad antes que por el precio. El sabor

del AOVE es superior, y es un producto mucho más sano, y realmente  la diferencia de

precio no es tan relevante en comparación con la calidad que obtenemos.